Cuando una empresa atraviesa dificultades económicas, el plan de reestructuración es una de las principales herramientas legales para evitar el concurso.
¿Qué es la formación de clases en un plan de reestructuración?
En un plan de reestructuración, los acreedores se agrupan en clases de créditos para:
- votar el plan,
- decidir si se aprueba,
- y determinar a quién puede afectar aunque no esté de acuerdo.
Solo los créditos incluidos en una clase pueden votar y verse afectados por el plan.
Por eso es clave saber qué créditos quedan fuera.
Regla general: qué créditos se incluyen y cuáles no
La ley establece que solo se incluyen en las clases:
- los créditos que el plan pretende modificar (quitas, esperas, cambios de pago), y
- aquellos que razonablemente podrían cobrar algo si la empresa continúa su actividad.
El resto de deudas no forman parte del pasivo a clasificar.
Créditos que NO se incluyen en la formación de clases
Créditos contra la masa (gastos posteriores)
No se incluyen:
- salarios posteriores,
- alquileres corrientes,
- gastos del procedimiento,
- honorarios profesionales.
Estos créditos deben pagarse conforme a su régimen legal y no pueden reestructurarse.
Créditos no afectados por el plan
Si una deuda:
- se paga íntegramente,
- no se aplaza,
- ni se reduce,
no forma parte de ninguna clase, aunque el acreedor esté de acuerdo.
Créditos laborales protegidos
Los salarios y créditos laborales protegidos:
- no votan,
- no se incluyen en las clases,
- y no pueden utilizarse para aprobar el plan.
Determinados créditos públicos
Algunas deudas con:
- Hacienda,
- Seguridad Social,
no pueden verse afectadas o solo de forma muy limitada, por lo que no se incluyen en las clases.
Créditos litigiosos o no cuantificados
Las deudas que:
- están en juicio,
- o no tienen importe determinado,
normalmente no se incluyen, porque no permiten un voto válido.
Créditos con garantía
Si un crédito:
- está totalmente garantizado,
- y el plan no altera la garantía ni el calendario de pago,
Por qué es importante excluir correctamente estos créditos
Incluir créditos que no deberían formar clase puede provocar:
– impugnación del plan,
– denegación de la homologación judicial,
– o la nulidad del proceso de votación.
Conclusión
Un plan de reestructuración no incluye todas las deudas de la empresa.
La clave está en formar correctamente las clases de créditos, respetando la ley y el valor real del negocio.
Una correcta clasificación aumenta las posibilidades de aprobación y evita problemas legales posteriores.
¿Necesitas ayuda con un plan de reestructuración?
Si estás preparando un plan o quieres saber qué deudas puedes incluir, contar con asesoramiento especializado es esencial para evitar errores que puedan tumbar el plan.

